La corrosión: el enemigo silencioso
La corrosión en sistemas de agua industrial causa pérdidas millonarias anualmente: fugas, paros no programados, contaminación de producto y reemplazo prematuro de equipos. Un programa de inhibición de corrosión bien diseñado puede reducir las tasas de desgaste en más del 90%.
Tipos de corrosión que combatimos
Corrosión por oxígeno
El oxígeno disuelto es el agente corrosivo más agresivo en sistemas de agua caliente y vapor. Utilizamos secuestrantes químicos (sulfito de sodio, hidrazina catalizada, DEHA) y sistemas de desaireación mecánica.
Corrosión por CO₂
El dióxido de carbono disuelto forma ácido carbónico que ataca las líneas de condensado. Las aminas neutralizantes (morfolina, ciclohexilamina) elevan el pH del condensado, mientras las aminas filmantes crean una barrera hidrofóbica.
Corrosión por picaduras (pitting)
Los cloruros y la presencia de depósitos crean celdas de concentración que perforan el metal localmente. Controlamos con inhibidores anódicos y manteniendo superficies limpias.
Corrosión galvánica
Cuando metales disímiles están en contacto (cobre-acero), se establece una celda electroquímica. Utilizamos inhibidores específicos para cada metal (azoles para cobre, molibdatos para acero).
Herramientas de monitoreo
- Cupones de corrosión: medición directa de tasas de pérdida de metal (mpy)
- Análisis de hierro y cobre en agua para detectar corrosión activa
- Sondas de resistencia eléctrica para monitoreo en tiempo real
- Inspección visual de superficies durante paros programados
Nuestro enfoque
No existe un inhibidor universal. Diseñamos programas específicos para cada sistema considerando: metalurgia, temperatura, pH, composición del agua y condiciones operativas. El resultado: tasas de corrosión por debajo de los límites aceptables de la industria.